Mi perro se rasca mucho

Al igual que nos sucede a los humanos, lo cierto es que hay ocasiones en las que nuestras mascotas se ven obligadas a rascarse, reaccionando a la sensación de picor. “Como definición el prurito o coloquialmente ‘picor o picazón’ es la sensación desagradable que provoca el deseo de rascarse y es un síntoma muy común en dermatología veterinaria”, nos comenta Laureano Alvarez, veterinaria acreditada en Que Perro Lanzarote. Es, por lo tanto, un problema con el que podemos encontrarnos, pero la experta insiste en que si bien es cierto que un rascado puntual no es patológico, cuando hay un rascado excesivo y persistente nunca debe considerarse normal y debe investigarse la causa.

¿Qué causas pueden motivar ese rascado excesivo?

Como decíamos, puede haber numerosos motivos que causen dicho picor que lleva a nuestro perro a rascar su piel para evitar esa incómoda sensación. “El picor o prurito puede ser debido a diferentes patologías dermatológicas, entre las más frecuentes encontraremos las enfermedades alérgicas como la dermatitis atópica canina, alergia a la picadura de pulgas, por ejemplo, así como las parasitosis ocasionadas por pulgas, sarna sarcótica, piojos, etc”, nos explica. Pero añade que no únicamente las alergias y los parásitos cutáneos pueden provocar picor, hay otras muchas alteraciones que lo ocasionan como las infecciones por bacterias u hongos, o incluso algún tipo de cáncer de piel.

¿Cuándo debemos consultar al veterinario?

Laureano Alvarez nos explica que siempre se debe consultar al profesional veterinario cualquier problema que afecte a la salud de nuestra mascota, en este caso el exceso de rascado. “En muchas ocasiones, el problema podrá ser sencillo y resolverse de manera satisfactoria, pero no siempre es así, hay enfermedades dermatológicas crónicas (que el animal sufrirá durante toda su vida) y que requerirán de supervisión periódica por parte del propietario y del veterinario especialista, este será el caso de las alergias, que pueden llegar a suponer un factor de estrés importante tanto para la mascota como para su propietario”, nos dice.

La clave es que el veterinario siempre establecerá un protocolo clínico para llegar a un diagnóstico correcto y así poder ayudar y establecer el mejor tratamiento para nuestra mascota. “Estos tratamientos podrían basarse en primer lugar el administrar antiparasitarios de manera periódica, realización de baños, administración de fármacos antipruríticos para paliar esta sensación y evitar las lesiones a consecuencia del rascado, etc. Pero lo indispensable es siempre intentar llegar a un diagnóstico definitivo lo antes posible”, nos detalla.

Razas más propensas

Nos preguntamos si hay razas más propensas a tener problemas cutáneos que cursan con picores. “Todos los perros pueden tener pulgas o sarna y por lo tanto rascarse, pero es cierto que hay razas predispuestas a tener alergias como por ejemplo el bulldog francés o el west highland terrier, por ello la respuesta podría ser que sí en cierta manera, pero dependerá de la patología que ocasione el picor”, nos detalla la veterinaria especialista en dermatología.

¿Se pueden prevenir los picores excesivos que le llevan a rascarse?

El objetivo, claro está, es intentar prevenir la aparición de estos picores que pueden afectar a la calidad de vida de nuestra mascota. “Como se ha mencionado antes, el picor se puede tratar de manera puntual o de manera crónica cuando está presente. La respuesta a que si puede prevenirse sería que dependerá del diagnóstico que se establezca, aquí el profesional veterinario deberá marcar unas pautas de actuación y el propietario llevarlas a cabo en casa de manera estricta. Como ejemplo con un diagnóstico de alergia a la picadura de las pulgas, el propietario por prescripción del veterinario llevará a cabo un tratamiento antipulgas específico dependiendo del estilo de vida del animal (si vive en el exterior, interior, etc.), así como otras actuaciones que considere oportunas”, nos cuenta.

Evitar posibles problemas

Sin duda, nos preocupa que este rascado excesivo pueda llegar a causarles problemas a nuestros canes. Eso es precisamente lo que tenemos que evitar. “Un rascado excesivo provoca más lesiones en la piel y produce sensibilización/hiperreactividad a otros estímulos futuros. Pero es importante recordar que el picor excesivo puede suponer una situación muy estresante tanto para el animal como para el propietario. Por lo tanto, siempre debe consultarse al veterinario”, concluye la veterinaria.